28 julio 2006

Tensiones

Demasiadas tensiones a tu alrededor. Sientes que necesitas libertad. En verdad, de alguna forma la tienes, pero no la sientes, o sientes que está tremendamente lejos, fuera de tu alcance. Necesitas respirar. En verdad tienes aire a tu alrededor, pero no lo sientes, sientes que está demasiado lejos de ti, fuera de tu alcance de nuevo. La tensión aumenta a medida que pasan las horas. Una simple mirada puede ser crucial para desatar muchos sentimientos guardados en tu interior bajo llave desde hace muchos años. Sientes la necesitad de buscar esa llave y de abrir el cajón y dejar salir a la luz todo eso que te ha estado doliendo durante tantísimo tiempo, y que a cada instante que pasa más cuesta retenerlo y más cuesta meter en ese cajón otros hechos que te siguen sucediendo.
No sabes que hacer. A veces, sientes que estorbas; otras veces, lo echarías todo al mar, tu carrera, que al fin y al cabo es tu futuro y tu vida, la nueva vida que empezaste hace dos años, tus amigos, todo. Sin embargo, hay una parte de ti que te sigue pidiendo que luches. Y te preguntas... ¿Hasta cuando esa lucha? ¿Cuánto tiempo más quieres que luche? No encuentras una respuesta por mucho que la busques. Quizás porque no exista, quizás porque la vida es así: un camino con muchas preguntas y muy pocas respuestas.
Sientes que quieres luchar, pero en determinados momentos crees que no puedes. La lucha es dura, la conoces bien. Llevas en este planeta casi veinte años, es decir, has estado luchando durante veinte años. Sabes bien como es.