01 septiembre 2006

Cruzar la Línea


En nuestra vida reinan las LÍNEAS. Unas líneas que ejercen un fervoroso poder sobre nosotros, sobre nuestras mentes. La cuestión es... ¿para qué están las líneas? ¿por qué existen? ¿por qué son tan importantes?
Pues bien, para los más atrevidos, las líneas son metas que deben ser cruzadas cuanto antes para conseguir sentirse realizados, para sentirse ellos mismos, para sentir que su vida no conoce los riesgos. Para los que no son tan atrevidos, en cambio, las líneas son sinónimo de miedo, de impotencia al no ser capaces cruzarlas, al tener que quedarse detrás de esa línea, a la que maldecirán siempre, para el resto de sus días.
Como seres humanos que somos, nuestro instinto nos dirige hacia las líneas y, a veces, parece que cuanto más ancha es la línea, más nos apetece cruzarla, como si de un poder interior innato se tratase: un poder que somos prácticamente incapaces de controlar. Sin embargo, hemos de ser conscientes de que cuando una línea se cruza, cruzada está, y hay que cargar a cuestas con sus consecuencias porque no se puede volver atrás.
El motivo que nos lleva a CRUZAR una línea, que no debemos olvidar que, en definitiva, es un límite (decidamos o no cruzarla), es probablemente la sensación que nos produce el saber que la vida nos da la oportunidad de pasar de lo familiar, de lo que conocemos, a lo desconocido. Y esa parece que es una sensación que puede con nuestras mentes.
Entonces nos preguntamos... ¿qué es mejor? ¿cruzarla o no cruzarla? Algunos se preguntan si debemos cruzar una línea o es mejor mantenerse al margen. La respuesta... algo así como: DEPENDE de la línea en cuestión.
Os dejo con un fragmento de la canción “Cross the Line” de Spandau Ballet.
Mother come to me now, (Madre, ven hacia mí ahora)
take this hand now, I’m afraid. (coje mi mano, tengo miedo.)
Mother, come to me (Madre, ven)
I’m bleeding. (estoy sangrando.)
We had no way to see eye to eye, (No podíamos vernos,)
through all the walls in their mind. (debido a todas las paredes de sus mentes.)
These were the pleasures that terrified, (Éstos eran los placeres que aterrorizaban,)
we left them behind (los dejamos de lado.)
And I’ll say it again, and I’ll say it again, (Y volveré a decirlo, y volveré a decirlo,)
and if the power comes between us, (y si surge entre nosotros el poder,)o
h, I’ll know what to do: (oh, sabré que hacer:)
I’m gonna say it to you: (te lo diré:)
Cross the line tonight. (Cruza la línea esta noche.)

2 Comments:

At 4:27 a. m., Anonymous Anónimo said...

El miedo, la seguridad de no perder nada, es sin duda alguna lo que nos lleva a no cruzar esas líneas. Sin embargo, el mero hecho de poder elegir cruzarla nos abre una puerta de posibilidades que de otra forma hubiesen quedado condicionadas y olvidadas por el "podría haber pasado". Y gracias a Dios, a Alá, a la Naturaleza o a quien quiera que haya, si es que hay alguien o algo, la curiosidad implícita en el ser humano es, por lo general, cien veces mayor al peor de los miedos. No podría imaginar una realidad donde el ser humano jamás se hubiese atrevido a cruzar una línea. El riesgo que conlleva el cruzar una línea suele verse compensando por aquello que no espera más allá de ésta. Por ello, en comparación, el miedo no debería suponer un gran problema, ya que las líneas, al igual que las fronteras, no existen más allá de nuestras mentes.

 
At 3:54 p. m., Blogger Unknown said...

Sinceramente para mi el sinonimo de linia es la meta que uno mismo se proponga en lo largo de su vida y hacia donde quiera encarrilar sus propositos ha conseguir, esa meta cuyo sinónimo le estoy adjudicando lo veo positivo, ya que si quieres ser algo en la vida debes de llegar a cumplir los propositos que tu mismo te propones.
Cada uno puede tener su opinión al respecto pero esta es la reflexion que yo le encuentro a la linia.
Un saludo

 

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